La Declaración de Bolonia de 1.999 fija un nuevo marco de educación superior. Con él se inicia un proceso de convergencia que conlleva la reforma en la estructura y organización de la enseñanza superior basada en tres ciclos: Grado, Máster y Doctorado. Los principios de este espacio común, están basados en la movilidad, el reconocimiento de titulaciones y la formación permanente.
Según la normativa vigente corresponde a las universidades crear y proponer los títulos que hayan de impartir y expedir (Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades). Los planes de estudio deberán ser verificados en el Consejo de Universidades y autorizados por las respectivas CC.AA. (RD 1393/2004, de 29 de octubre).
En la Comunidad Valenciana compete a la Consellería de Educación la autorización de los mismos y a la AVAP la evaluación de las actividades afines que establezca la Ley Orgánica de Universidades (Ley 5/2006, de 25 de mayo).
La evaluación de la AVAP se centrará en los principios exigibles para la implantación de las enseñanzas universitarias propuestas como son